El cabello posee un ciclo de crecimiento y descanso. Según cada persona este ciclo varía pero, la fase de crecimiento del cabello normalmente dura de dos a tres años. En todo este tiempo, el cabello crece aproximadamente un centímetro por mes.

La fase de reposo suele durar de tres a cuatro meses. Al final de la fase de reposo, el cabello se cae y un nuevo cabello comienza a crecer en su lugar. La mayoría de las personas pierde de 50 a 100 cabellos diarios. Sin embargo, como el cuero cabelludo consta de unos 100.000 cabellos, esta pérdida diaria en proncipio no debe ser preocupante.

La pérdida del cabello puede conducir a la alopecia cuando la caída supera la tasa de regeneración normal, cuando el nuevo cabello es más delgado que el cabello perdido o cuando sale cabello en parches o de forma no uniforme.

 

Tipos de alopecias...

 

Cicatrizal: La alopecia cicatrizal suele ser irreversible ya que existe un serio daño, malformación o ruptura total de la estructura folicular, lo cual impide el crecimiento de cabello nuevo. Las principales causas que llevan a padecer este tipo de alopecia son enfermedades hereditarias, de causa infecciosa, tumorales, dermatosis o síndromes clínicos decalavantes.

 

No cicatrizales: La alopecia no cicetrizal el folículo piloso no se destruye, aunque presente otros cambios funcuionlaes. Son las más comunes y, en muchos casos, son prefectamente curables simplemente tratándolas del modo adecuado.

 

Andrgénica: La alopecia androgénica es la más habitual y afecta principalmente y en su mayoría a los hombres. Se inicia con una leve caida del cabello en la zona de las entradas, para luego ir avanzando por la parte superior de la cabeza. El factor hereditario influye en ele riesgo de calvicie, en la edad en que se comienza a perder el cabello y en la velocidad de desarrollo de cada individuo.

 

Areata: Este tipo de alopecia cursa con parches redondos en la cabeza totalmente desprovistos de pelo. Se denomina alopecia totalc(AT) cuando se pierde completamente el cabello del cuero cabelludo y alopecia universal (AU) cuando se pierde pelo de todo el cuerpo. No hay una causa específica para este tipo de alopecia, pero se relaciona con situaciones de estrés o se clasifica como una enfermedad de origen autoinmune. Algunos científicos creen que hay personas genéticamente predispuestas a desarrollas la alopedia aerata y que un disparador, como un virus u otro agente den el medio ambiente, desencadena la enfermedad. Generalmente con la alopecia aerata el cabello vuelve a crecer.

 

Difusa: La alopecia difusa consta de una pérdida aguda del cabello, no localizada eb uba determinada zona del cuero cqabelludo y que ocurre tras enfermedades sistémicas crónicas, estrés emocional, enfermedades febriles, deficiencias nutricionales o tras el parto.

 

Traumática: Las alopecias traumáticas son todas aquellas producidas por traumatismos físicos, ya sean por depresión o tracción del cabello. Las más habituales están provocadas por someter repetidamente el cabello a tracciones o peinados tensos como trenzas, moños, etc. Si la agresión se detiene antes de que el cuero cabelludo cicatrice sin llegar a causar daño permanente a la raíz, el pelo vuelve a crecer con normalidad.

 

Factores que propician la caída del cabello.

 

El otoño y la primavera. En estas épocas del año el cabello tiende a caerse con más frecuencia de lo normal. Aunque en este caso se trata de una renovación, existen algunas medidas que se pueden tomar para evitar perder demasiada cantidad y para ayudar a que el pelo que se esté regenerando crezca más sano y fuerte.

 

Mala alimentación. El cabelo está formado principalmente por queratina, una proteína capaz de protegerlo de agresiones externas y que contribuye a endurecerlo. Para que ésta se forme adecuadamente y el crecimiento capilar esté normalizado, es necesario un aporte suficiente de nutrientes entre los que destacan determinadas vitaminas del grupo B, minerales como el zinc o el hierro, y proteínas ricas en aminoácidos azufrados. Además, ciertas carencias vitamínicas son las principales responsables de anomalías en el bulbo que provocan que el cabello esté más débil y quebradizo y se caiga más.

 

Medicamentos. Algunos medicamentos utilizados para tratar la gota, artritis, depresión, problemas del corazón e hipertensión pueden causar pérdida de cabello en algunas personas. Asimismo, los anticonceptivos orales también pueden provocar la perdida del cabello en algunas mujeres.

 

Cambios hormonales. Algunos desequilibrios o combios hormonales también se asocian con una pérdida de cabello temporal. Los embarazos, los partos, la suspensión de tratamientos anticonceptivos orales, la menopausia, una sobreactividad o baja funcionalidad de la glándula tiroides están relacionados con este tipo de alopecia. La pérdida del cabello puede presentar un retraso de tres meses después de un cambio hormonal y tardará otros tres meses para que los nuevos cabellos vuelvan a crecer.

 

Tratamientos de peluquería. Algunas sustancias químicas utilizadas en el teñido del cabello, así como las permanentes moldeadoras pueden dañar el cabello.

 

Infección del cuero cabelludo. Infecciones, tales como la tiña, pueden invadir el cuero cabelludo, lo que lleva a la pérdida del cabello. Una vez que las infecciones se tratan, en general, el cabello crece de nuevo.

 

Sintomas de la caída del cabello.

 

El síntoma más frecuente de la calvicie común, en el caso de los hombres (alopecia androgenética) es la caída del cabello en la zona de la frente y las sienes, o la caída de cabello en la parte superior de la cabeza. En el caso de las mujeres, el síntoma más común es el debilitamiento del cabello en la parte superior de la cabeza.

 

Otros problemas capilares muy comunes como la caspa o la grasa pueden ser un síntoma que anticipe la pérdida de cabello.

 

Consejos para frenar la caída...

 

  • Debe cepillarse el cabello a diario con un peine provisto de púas no afiladas; evite el cepillado agresivo y los peinados tirantes y forzados.
  • Seque el cabello húmedo a temperatura mederada, evitando en la medida de lo posible el uso del secador, planchas y tenacillas.
  • Masajee el cuero cabelludo, para incrementar el riego sanguíneo y utilice mascarillas hidratantes para fortalecer el cabello.
  • Evite la aplicación de productos químicos en el cabello. El uso de tintes, geles o espumas puede propiciar la caída del mismo.
  • No exponga su cabello en exceso al sol, la playa, el agua de mar o de piscina, ya que resecan y estropean el cabello.
  • No abuse del uso de gorras o pañuelos, ya que impiden la oxigenación del cabello.

 

Cuando el aporte de nutrientes, vitaminas y minerales no puede realizarse adecuadamente, el empleo de suplementos polivitamínicos y minerales específicos puede ser de gra utilidad.

 

Entre los nutriente más importantes para la salud del cabello destacan los siguientes:

 

Azufre: Alimentos como los huevos, la leche, frutos secos, cereales integrales, levadura de cerveza y soja, son necesarios para la producción de colágeno y queratína. Una cantidad diaria recomendada de azufre disminuye la grasa del pelo.

 

Hierro. Las legumbres, vegetales de hoja verde, frutos secos y carnes nos aportan una fuente importante de hierro. El hierro es fundamental para aumentar la masa capilar, disminuyendo la fragilidad y debilidad del cabello.

 

Sílice. El arroz y los cereales integrales y verduras son ricos en sílice, esta sustancia participa en la síntesis del colágeno. Ayuda a mejorar la elasticidad y la resistencia del cabello.

 

Vitaminas del grupo B. Las vitaminas del grupo B son esenciales para la síntesis de los glóbulos rojos, aumentando el tranporte de oxígeno al folículo piloso.

 

Además de los nutrientes, existen plantas medicinales que pueden fortalecer y frenar la caída del cabello. Las más destadas son:

 

Uso interno;

 

Onagra, ginkgo biloba y grosellero negro. Mejoran la circulación sanguínea, pueden ser utilizadas en alopecias inducidas por falta de riego sanguineo.

 

Palmito. Inhibe las enzimas que transorman la testosterona en dihidrotestosterona responsable de los casos de alopecias androgénicas.

 

Diente de león y cardo mariano. Ricos en hierro.

 

Uso externo;

 

Albahaca. Estimula el cuero cabelludo y en consecuencia el crecimiento del cabello. Aporta vitalidad y volumen al cabello.

 

Fenogreco, regaliz, abedul y lino. Presentan una acción antiinflamatoria y vasodilatadora, favoreciendo la irrigación de los capilares y la nutrición del cabello.

 

Ortiga. Regenera el cuero cabelludo y combate la caspa, seborrea y otras alteraciones relacionaddas con la caída del cabello.

 

Romero. Mejora la circulación y facorece el nacimiento del cabello.

 

Salvia, olivo y abronato hembra. Aportan vigor y brillo al cabello.

 

Lavanda. Relaja el folículo piloso y aumenta el riego sanguíneo.

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