El término dispepsia proviene del griego (das: mala; peptein: digestión). A menudo se emplean otras formas más populares para denominar este conjunto de síntomas, como digestiones lentas, digestión difícil, indigestión o mala digestión. En opinión de varios expertos, el enfoque nutricional en el paciente con dispepsia crónica se debe centrar en el apoyo nutricional al problema orgánico de base (si se identifica) así como en la ayuda física a la digestión, en lugar de centrarse en el bloqueo del proceso digestivo con los antiácidos. Aunque se habla mucho de las condiciones de hiperacidez, la causa más común de la dispepsia podría ser una falta de secreción de ácido gástrico y/o una insuficiente secreción de enzimas pancreáticas.

Enzimas digestivas

Ingerir un suplemento que aporte una combinación de enzimas digestivas antes de cada comida principal. Será especialmente apropiado uno que además aporte betaína clorhidrato. La dosis variará según las composiciones y presentaciones, se deberán seguir las indicaciones del fabricante. Asimismo, hay que tener en cuenta que la cantidad de enzimas digestivas necesaria puede variar de una persona a otra.

Características

La suplementación de la dieta con enzimas pancreáticas puede mejorar la digestión de alimentos y, por tanto, la asimilación de nutrientes. Esto es especialmente cierto si la propia producción de enzimas pancreáticas por el cuerpo y/o el suministro es deficiente, como puede ocurrir con la edad o debido a una patología subyacente, como la insuficiencia pancreática, pancreatitis crónica, esteatorrea, enfermedad del tracto biliar, enfermedad celíaca, deficiencia de lactasa o la fibrosis quística. Por otra parte, cualquier afección que se pueda mejorar mediante una mejor nutrición puede beneficiarse de la adición de suplementos de enzimas. En un ensayo doble-ciego, una forma de liberación prolongada de enzimas pancreáticas demostró que reducía significativamente la distensión abdominal por gas y la sensación de plenitud tras una comida rica en grasa. La mayoría de los preparados comerciales se elaboran a partir de páncreas de cerdo fresco (por ejemplo, pancreatina). Para los vegetarianos, la bromelina, la papaína, la papaya y
otras enzimas obtenidas de fuentes microbianas (por ejemplo, Aspergillus niger y Aspergillus oryzae) pueden resultar una alternativa a las enzimas pancreáticas.

Betaína clorhidrato
(Betaína HCl)

De 325 a 650 mg para cada comida. La betaína HCl debe tomarse después de empezar a comer y antes de terminar la comida.
Precauciones: Sólo deben tomar betaína HCL las personas con niveles bajos de ácidos gástricos. La betaína clorhidrato no debería ser utilizada por aquellas personas
que padezcan úlcera o reflujo esofágico, excepto bajo la recomendación y supervisión de un médico.

Características

Una causa de pirosis puede ser la falta de suficiente ácido estomacal. En opinión de muchos expertos el bajo nivel de ácido gástrico es un problema generalizado que interfiere con la digestión y la absorción de nutrientes. Parece una paradoja pero, basándose en la experiencia clínica de algunos profesionales de la salud, suplementar con betaína clorhidrato (un compuesto que contiene ácido clorhídrico) a menudo alivia los sintomas de pirosis y mejora la digestión, al menos en personas que tienen hipoclorhidria (bajo ácido estomacal). Otra alternativa sería el popular
vinagre de sidra de manzana.

Plantas digestivas
y eupépticas

La dosis variará según la composición y presentación del preparado de fitoterapia que se emplee, se deberán seguir las indicaciones del fabricante.

Características

Dentro de este grupo se incluyen todas las plantas que favorecen el proceso digestivo, bien porque contienen enzimas proteolíticas, como la papaya, capaces de desdoblar las proteínas, o bien porque contienen aceite esencial y otros principios activos capaces de estimular las secreciones digestivas, como la manzanilla común, o incluso aquellas que favorecen la digestión de las grasas, al aumentar la producción de ácidos biliares, y estimulan el flujo biliar, como es el caso de la alcachofera (Cynara scolymus) y de la cúrcuma (Curcuma longa)

Estimulantes
del apetito

La dosis variará según la composición y presentación del preparado de fitoterapia que se emplee, se deberán seguir las indicaciones del fabricante.

Características

Otra alternativa en el tratamiento fitoterapéutico de la dispepsia es el uso de plantas estimulantes del apetito. Estas plantas contienen sustancias amargas capaces de
estimular la digestión como resultado de activar los receptores del sabor amargo de la mucosa bucal. Esta estimulación activa una serie de procesos digestivos entre los que se encuentra la secreción de los jugos digestivos y la motilidad del estómago. Como resultado, son empleadas particularmente cuando hay escaso ácido estomacal pero no en pirosis por exceso (donde demasiado ácido estomacal podría inicialmente exacerbar la situación).
Entre las plantas más utilizadas de este grupo destaca la genciana. Otras plantas estimulantes del apetito son, por ejemplo, la achicoria (Cichorium intybus L.), el condurango
(Marsdenia condurango Rchb.), la hierba de San Roberto (Geranium robertianum) y la guanábana (Annona muricata).

Plantas carminativas

La dosis variará según la composición y presentación del preparado de fitoterapia que se emplee, se deberán seguir las indicaciones del fabricante.

Características

Uno de los síntomas más comunes de la dispepsia es la distensión abdominal y la aerofagia. En estos casos está indicado el uso de plantas carminativas (también denominados
tónicos digestivos aromáticos o amargos aromáticos), que tienen en común su riqueza en aceite esencial que, entre otros efectos, produce la relajación de la musculatura lisa del cardias, con lo que se favorece la expulsión de gases. Una de las plantas de este grupo terapéutico que se utiliza más habitualmente es el hinojo (Foeniculum vulgare Mill.).
Existen otros numerosos carminativos, incluyendo la menta (Menta piperita), la angélica (Angelica archangelica L.), el anís estrellado (Illicium verum Hook), el anís verde
(Pimpinella anisum L.), la hierbaluisa (Aloysia triphylla Britt.), el jengibre (Zingiber officinale), la melisa (Melissa officinalis) y el romero (Rosmarinus officinalis). Muchos de ellos son especias comunes en la cocina. Las plantas aromáticas aliviadoras de la ansiedad, como la Melissa officinalis, están especialmente indicadas cuando el paciente sufre de dispepsia y estrés excesivo.

Toda la información aquí publicada está sacada del Libro "Protocolos para la salud y el bienestar" Depósito Legal NA-2525/2010La información presentada en esta publicación sólo tiene fines educativos e informativos y no intenta reemplazar el consejo o tratamiento médico. Antes de iniciar un programa de salud se debe consultar a un profesional. No se recomienda el uso combinado de suplementos herbarios o nutricionales y medicamentos de prescripción sin el consentimiento de un especialista.

Redes Sociales

Siguenos

Scroll to top

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Acepto las cookies para esta web.Más información