La vitamina C es un moderado agente uricosúrico. Se ha demostrado que su suplementación aumenta la excreción renal de ácido úrico, tanto en pacientes normales como en aquellos con excreción inadecuada de ácido úrico e hiperuricemia. Cuando se ingiere de manera habitual puede normalizar la homeostasis del ácido úrico y regular su concentración sérica. En un estudio doble ciego, 184 personas recibieron 500 mg al día de vitamina C durante 2 meses. Se constató que experimentaron, de media, una reducción de 0,5 mg/dl en los niveles de ácido úrico sérico, mientras que el grupo placebo no mostró cambios.


En un estudio poblacional realizado recientemente, se examinaron las asociaciones entre la ingesta de vitamina C y los niveles del ácido úrico en 1.387 hombres. Las ingestas más elevadas de vitamina C estuvieron significativamente asociadas con niveles más bajos de concentraciones de ácido úrico. Se observó una asociación inversa dosis dependiente hasta llegar a un nivel de ingesta de 400 a 500 mg/ día, y a partir de esta dosis se alcanzó una meseta.

Vitamina C

De 500 a 1.000 mg al día, repartidos en distintas tomas.
Precauciones: Debido a que, en teoría, un brusco aumento de la excreción de ácido úrico puede producir la formación de cálculos renales de ácido úrico, y también a que
la rápida reducción de los niveles titulares de ácido úrico se ha demostrado que produce el paradójico efecto de precipitar ataques de gota, la administración de la vitamina
C en estos casos se hará siempre empezando con dosis bajas (500 mg al día), y se irá aumentando la dosis de modo lento y progresivo durante un período de dos meses hasta alcanzar la dosis mínima que tenga la máxima eficacia1. Asimismo, por precaución, se recomienda evitar la suplementación durante las crisis agudas de gota.

 

 

 

Ácido fólico

 

De 800 a 6.400 μg al día, con las comidas.
Precauciones: Estas altas dosis de ácido fólico pueden enmascarar una deficiencia de vitamina B12. Siempre que se suplemente con alguna de las vitaminas del complejo B,
de modo individual y durante períodos de tiempo prolongados, es conveniente administrar el complejo B completo (por ejemplo, mediante el aporte de una formulación multinutriente que incluya el complejo B) para evitar desequilibrios en el resto de las vitaminas.

 

Características

 

Debido a la habilidad del ácido fólico para inhibir la enzima xantina oxidasa, que es una enzima clave en la síntesis del ácido úrico, se ha investigado la suplementación con ácido fólico como un método para disminuir la producción de ácido úrico. Un estudio clínico descubrió que las altas dosis de ácido fólico reducían los niveles elevados del ácido úrico sérico, y que posteriormente, a la discontinuación siguió la elevación del ácido úrico sérico hasta unos niveles cercanos a los que había antes del tratamiento.

 

 

 

Aceite de pescado
(aportando EPA)

 

10 gramos (aportando 180 mg de EPA y 120 mg de DHA por gramo) de aceite de pescado o el equivalente necesario para aportar 1,8 gramos de EPA al día, con las comidas.

 

Características

 

El aporte suplementario de ácido eicosapentaenoico (EPA) es de gran utilidad para el tratamiento de la gota. El EPA limita la producción de leucotrienos proinflamatorios,
que son los mediadores de una parte importante de la inflamación y la lesión tisular que se observa en la gota.

 

 

 

Ortiga (Urtica dioica)

 

De 600 a 1.200 mg al día.

 

Características

 

Los estudios sugieren que la capacidad general que tiene la hoja de la ortiga para aumentar el flujo urinario está acompañada por un efecto relajante sobre el tracto urinario. Parece que posee capacidad para eliminar el ácido úrico, por lo tanto, es de utilidad para tratar la gota.

 

 

 

Alquenque
(Physalis alkekengi)

 

De 140 a 840 mg al día, antes de las comidas.

 

Características

El fruto del alquenque o alquequenje contiene principios amargos de tipo esteroideo (fisalina), vitamina C (más que el limón), pigmentos poliénicos, carotenoides y ácidos orgánicos (cítrico y málico), por lo que aumenta suavemente la diuresis y promueve la eliminación de los uratos a través de la orina.

 

 

 

Lespedeza
(Lespedeza capitata)

 

De 105 a 630 mg al día, antes de las comidas.

 

Características

 

La lespedeza es una planta rica en flavonoides (isoorientol, rutina, vitexina, lespedina), taninos catéquicos y catecol, que estimula el funcionamiento renal y disminuye la tasa de uricemia en sangre. Principalmente, estas propiedades se deben a los flavonoides, y su efecto consiste en la disminución de la resistencia vascular a nivel renal, aumentando la filtración glomerular y consecuentemente la excreción de uratos.

 

 

 

Membrillero
(Cydinia oblonga)

 

De 55 a 330 mg al día, antes de las comidas.

 

Características

 

La hoja de membrillero es rica en polifenoles con marcada acción antioxidante. Tiene propiedades que reducen la tasa de ácido úrico en la sangre.

 

 

 

Haba (Vicia faba)

 

De 50 a 300 mg al día, antes de las comidas.

 

Características

 

La flor de haba se ha utilizado tradicionalmente como diurética y uricolítica para tratar la gota, también para el reumatismo crónico y los cálculos renales.

 

 

 

Toda la información aquí publicada está descrita en el Libro "Protocolos para la salud y el bienestar" Depósito Legal NA-2525/2010
La información presentada en esta publicación sólo tiene fines educativos e informativos
y no intenta reemplazar el consejo o tratamiento médico. Antes de iniciar un programa
de salud se debe consultar a un profesional. No se recomienda el uso combinado de
suplementos herbarios o nutricionales y medicamentos de prescripción sin el consentimiento
de un especialista.

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